EXTRAÑITIS

Bueno, y sí, obvio. pff acabo de ver que no escribo desde el 29 de Abril, como que me fui medio al chori.

Pero retomando desde el "Bueno", lo que iba a decir que es bueno, sí, estoy con un ataque de extrañitis. Estoy acá hace un poco más de tres meses y a punto de cumplir cuatro desde que salí de Argentina. A eso sumarle que quedé seleccionado para un programa de organizador climático (lo que me pone increíblemente feliz porque supone mi primer paso firme en lo que a mi me apasiona y a lo que planeo dedicar parte importante de mi tiempo) y que implica quedarme en Londres por lo menos hasta Junio de 2016. Si a eso le sumamos que si todo sigue bien el Domingo me mudo la extrañitis llega a su punto. 

Estaba haciendo la "maleta" (porque entre tanto convivir con españoles hay algunas palabras como "valija" que cuesta procesarlas) y viendo todas mis cosas de Argentina, sobre todo encontrando el pasaje que use para venir desde Tel Aviv hasta acá y recordar el momento en que por fin pude comprarlo hizo que se me llenen los ojos de lágrimas. Encontrar ese regalo que te hizo tu hermano para que puedas vivir más tranquilo y que te regalo porque sabe que te estresas mucho por cualquier cosa generó más lágrimas. 

La verdad es que vivir a la distancia es difícil, y hay momentos como estos que lo hacen más. Se extraña la calidez, los abrazos y sobre todo a la familia. Se extraña la estabilidad, el tener una casa y el tener a alguien que de verdad se preocupe por vos y te pregunte "¿Cómo estás?" "¿Estás bien?".

Gracias a la vida que hace un día hablaba con mi mamá y me decía que quería venir a visitarme - cosa que realmente espero que hagas má, por favor - y también hablaba con uno de mis amigos más cercanos (sí, vos Dario), y me decía que si todavía estaba en Londres para el verano del 2017 se venía a verme. 

Tengo más cosas que reflexionar, pero prefiero dejarlas para otro momento porque no son de extrañitis.

Te quiero un montón má, y a vos también pá, Tomi y abu, los extraño un montón.

Besos a todos,